|
Cultivemos buenos hábitos alimenticios. 1ª Parte |
|
|
|
Escrito por Rafael Muñoz
|
|
miércoles, 07 de mayo de 2008 |
|
¿Te gusta comer bien? La mayoría de las personas contestarían que sí, pero ... ¿Qué entendemos por “comer bien”?
Para algunos “comer bien” significa comer en abundancia. Otros, relacionan “comer bien”, con el precio que tienen que pagar por la comida. Otros, en cambio, lo asocian con cierto tipo de alimentos. Rara vez lo asociamos con el valor nutritivo de los alimentos que consumimos, o con satisfacer las necesidades reales de nuestro organismo.
Si queremos alimentarnos adecuadamente, debemos cultivar buenos hábitos alimenticios, pero también debemos ajustar nuestro concepto de lo que significa comer bien. No pensemos que ese ajuste de mentalidad es de poca importancia, ya vimos la influencia de nuestro cerebro en el mecanismo del hambre y apetito.
Ilustremos lo que queremos decir con la asociación: Comer bien = comer en abundancia.
Nos imaginamos en un restaurante, un self service, observamos los primeros platos pero ninguno nos gusta, elegimos el que menos nos disgusta. Pasamos a los segundos y escogemos uno que nos ha causado buena impresión. El primer plato, después de probarlo, lo dejamos casi intacto. Cuando probamos el segundo... ¡está exquisito! Entonces se nos despierta el apetito, lo devoramos, y nos sabe a poco. Otro día, estando en un bufete libre, entre las comidas vemos aquella que tanto nos gustó. Nos llenamos bien el plato y, como suele decirse, “nos ponemos las botas”.
Esta experiencia hace que cuando pensemos en una buena comida, automáticamente nos venga a la mente ese plato “bien lleno” con el que tanto disfrutamos. Esta experiencia no es excepcional. Pasamos por situaciones parecidas, a menudo, también en casa. Es normal, por tanto, que nuestro cerebro relacione “comer bien” con “comer en abundancia”.
El problema es que el cerebro se anticipa a las acciones. Cuando vemos, o pensamos, en aquella comida, nuestro cerebro libera los neurotransmisores que despiertan el apetito, y nos predispone a comer más. Con lo que se refuerza la asociación: comer bien = comer en abundancia. No obstante, esa conclusión no es correcta. Que hayamos comido mucho no necesariamente significa que nos hayamos alimentado bien, lo más probable es que signifique lo contrario. Así pues, ese concepto lo debemos cambiar.
En un próximo artículo explicaremos cómo cambiar éste y otros conceptos equivocados, pero primero analizaremos otro concepto bastante común. . Más información en: http://web.mac.com/aloeproductos/Articulos/Vida_Sana/Vida_Sana.html
|
|
Modificado el ( miércoles, 07 de mayo de 2008 )
|