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Escrito por Carlos A. Loprete
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sábado, 14 de junio de 2008 |
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Hernán Cortés, en su aduar de campaña, dialogaba después del combate con Fray Toribio de Benavente. Venía de matar a cientos de indios en la batalla y su pensamiento no atinaba a resolver su conflicto de conciencia. ¿Había asesinado injustamente a los infieles indígenas que no aceptaban cambiar su idolatría por la fe cristiana o había cumplido con el deber religioso de evangelizar a los paganos?
-No lo pienses más, Hernán. Dios Nuestro Señor nos prodigará algún día a indios y españoles un lugar donde todos viviremos en paz. -¿También a los indios que cumplen con sus dioses y matan por su fe natural? - Eso creo. - Pero tú no has matado y yo sí. - Fray Toribio de Benavente,dicho en lengua náhualt Motolinía o el Pobre, murió un 9 de agosto de 1569 en el convento grande de San Francisco, México y fue enterrado al día siguiente. Cortes devolvió su alma un 2 de diciembre de 1547, siendo de sesenta y tres años, en Castilleja de la Cuesta España. Sus huesos se perdieron en América. ¿Se habrán reencontrado? |
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Modificado el ( sábado, 14 de junio de 2008 )
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