|
Existe una continua dinámica al interior de la sociedad, es por ello que no se mantiene estática, por lo tanto su complejidad va en aumento y con ella la diversificación de manifestaciones de la cultura, de esta forma la humanidad construye culturalmente expresiones que dan a conocer la manera en que ésta se organiza, lo que se refleja en los modos de vida, en las relaciones sociales, en las maneras de producción, en las creencias religiosas, en el lenguaje, en el arte, en la organización política, en los aspectos económicos, entre otros aspectos que caracterizan a cada uno de los grupos humanos.
Así, la antropología se ha enfocado en abordar realidades sociales que definen las transformaciones de la sociedad. Hoy en día una de las situaciones prevalecientes se encuentra en el aumento cuantitativo del grupo de edad de más de sesenta años, es decir, de los ancianos, viejos, abuelos y en dentro del discurso los denominados: adultos mayores, lo que exhorta a la antropología emprender estudios transdisciplinarios que nos permita comprender de manera integral el tema del envejecimiento, para que de esta forma se podrá exponer que dicho fenómeno no es sólo un proceso biológico sino también social y cultural.
Sin embargo dentro de la literatura de la geriatría y la psicología social es en donde se presenta mayor evidencia empírica sobre este fenómeno. Es posible que la antropología en conjunto con diversas disciplinas puedan enfocarse y detenerse a reflexionar en las características del contexto en el que se envuelven los adultos mayores, además del proceso de envejecimiento que conlleva, además del impacto en las esferas sociales, en el aspecto económico, político, de salud y cultural, para ello se planteó la siguiente interrogante: ¿la multiplicidad de enfoques está dispuesta a unificar e interactuar esfuerzos para brindar respuestas al fenómeno del envejecimiento? Es necesario que cada una de las ciencias aporte sus enfoques para desarrollar nuevos conocimientos.
Considerando esta situación y esta necesidad que implica una serie de problemas relativos a la investigación, este artículo se aboca, en esta oportunidad, a invitar a enfermeras, médicos especializados en la geriatría, demógrafos, psicólogos, sociólogos y antropólogos para que contribuyan con su experiencia y conocimiento en esta tarea, e intentemos juntos un acercamiento a un tema que irá adquiriendo relevancia en México al paso de los años.
El ser humano, como todo ser vivo y a través del ciclo de la vida: nace, se desarrolla, se reproduce, y finalmente muere, para ello, se considera a la vejez como la última etapa de la vida, hoy día la sociedad, cada vez toma consciencia en cuanto a la relevancia que tiene el colectivo de los adultos mayores, tanto por su impacto demográfico y socioeconómico, además de las consecuencias que ello conlleva, como por los aspectos sociales y culturales que afectan a los ancianos.
El envejecimiento de la población exige la intervención social y cultural en múltiples áreas: sanitaria, educativa, legislativa, laboral, de tiempo libre y ocio, entre otras, lo cual requiere investigaciones integrales para dar respuesta y hacer frente a las necesidades de los adultos mayores. Para comprender al adulto mayor se debe hacer a partir de la integración de conocimientos, en el que si incluya modos de vida, relaciones sociales, atención médica, apoyo psicológico, alimentación, ingresos económicos, los derechos de los adultos mayores, con el fin de minimizar las capacidades y minusvalías asociadas a dicho grupo coetáneo.
Es necesario obtener un conocimiento amplio de todos los factores que rodean, influyen y condicionan al individuo y su medio. Es fundamental desde la perspectiva antropológica conjuntar enfoques para dar una visión amplia y fundamental para poder comprender la situación del adulto mayor en su contexto. Los políticos elaboran amplios programas destinados a los adultos mayores, sin embargo, se tienen que tomar en cuenta los modos de vida, de vivir y de pensar de los adultos mayores en cuestión gubernamental, con el trabajo en conjunto, pienso que se debería de fomentar los servicios sociales y culturales.
Los conocimientos de la psicología nos ayudaría a comprender las crisis emocionales y psicológicos que sufren los adultos mayores cuando se presenta la pérdida de familiares o personas allegadas y coetáneas, y por lo tanto proponer acciones que permitan superar su crisis que en algunos casos son depresivos. La literatura médica sobre la fisiología del envejecimiento, es relevante para el estudio integral, ya que nos muestra los aspectos sanitarios que influyen decisivamente en la vejez y en las necesidades asistenciales que surgen con la patología propia específica de la persona mayor. Desde una perspectiva biológica existen algunos factores más determinantes de la vejez, tal es el caso del factor genético: “la diversidad genética del hombre está más en relación que ningún otro factor con las manifestaciones del envejecimiento, de la duración de la vida y de la patología de la muerte” (Burnet,1982:25), sin embargo hay que tomar en cuenta el entorno de la familia y la participación que tiene para el mejoramiento de la salud del adulto mayor.
Dentro del ámbito legislativo, se puede orientar al adulto mayor y brindarle cierto conocimiento de la legislación, a partir de la difusión de las leyes que se han creado para su bienestar social. Dentro del campo de la medicina nos proporciona los procesos degenerativos e infecciosos del cuerpo humano, incluido en ello el funcionamiento de todos los órganos vitales y nuestro sistema nervioso, el cerebro y el envejecimiento cerebral han reflejado aspectos sumamente importantes e interesantes sobre el envejecimiento. La demografía o ciencia de la población es un elemento colaborador e imprescindible al momento de la realización de planes y proyecciones de los gobiernos en materias sociales y económicas. “el envejecimiento de la población, aumento relativo de ancianos respecto al total de la población, se debe a la disminución de la natalidad y fecundidad (hijos por mujer)” sin embargo se da una explicación antropológica del porque la natalidad y la fecundidad se está menguando a partir de patrones culturales que los jóvenes están adoptando. Ha que tomar en cuenta que “la ancianidad como concepto demográfico, significa un aumento absoluto de ancianos que se está produciendo en todos los países desarrollados, en las últimas décadas, a causa de la disminución de la mortalidad y del aumento en la esperanza de vida” (Majos,1995:6) la cual está involucrada en procesos culturales. En materia económica, “el factor económico tiene una importancia fundamental en todo bienestar y el adulto mayor depende de él en los últimos años de su vida” (Majos,1995:6), debido a que a partir del capitalismo se requiere de fuerza de trabajo en la producción, y que vinculado con la debilitación de la fuerza corporal el anciano es considerado como una persona improductiva, existe una crisis económica o una degradación en la obtención del recurso económico, lo que los convierte en personas dependientes de sus familiares directos, ya que no pueden ingresar a un trabajo formal que le permita sobrellevar los gastos que se originan por la salud.
Sin embargo, existe una diferencia de género en la situación económica, debido a que la mujer es, en muchos casos, peor que la del hombre. Las amas de que casa que no han ejercido en su vida laboral fuera de la casa no se jubilan, por lo que se convierten en personas económicamente dependientes, la cuestión dependiente se convierte en un problema principal, seguido con el problema de la salud. Los cual también tiene una reminiscencia cultural. Lo que caracteriza a la vejez y que por ley natural son comunes es el declive biológico, es decir, existe un deterioro físico, es fundamental tomar en cuenta el cómo vive la persona, cual es su entorno natural y social, la enfermedad y sus desequilibrios en el cuerpo, las disminuciones sensoriales Las deficiencias nutricionales, las depresiones y la falta de medios económicos para costosos cuidados, deja a menudo a las familias abatidas y al anciano abandonado o semiabandonado a varios niveles: afectivos, de cuidados físicos y con una economía deficiente para poder vivir, o mejor dicho sobrevivir.
Es por ello “el avance científico – técnico y cultural permite prever y hasta eliminar muchos achaques y penurias ancestrales de los viejos, llenar sus años maduros con actividades útiles y placenteras o, como se suele decir, permite «no sólo agregar años a la vida, sino vida a los años»”(Blanck-Cerejido;1999:41). Es por ello conjuntar esfuerzos, metodologías y conceptos de las diversas disciplinas para dar soluciones concretas al fenómeno de envejecimiento. De esta manera “las áreas de conocimiento, las redes profesionales y los modelos de carrera individual pueden ser clasificados y pueden ser clasificados y pueden distinguidos operativamente unos de otros, de múltiples maneras diferentes” (Becher;2001:213) lo que conlleva a la participación en conjunto para hacer una investigación holística y “la transdisciplinariedad significa aceptar la existencia de una red dinámica de conexiones en los procesos sociales a nivel mundial, sin restringirse a explicaciones de fronteras territoriales de carácter estático y desconectado”(Pedroza;1996:483).
Los fenómenos sociales suceden a nivel mundial, pero con sus propias particularidades, es por ello la participación de la antropología, la que puede brindar una orientación y la adaptación de programas orientados a los adultos mayores a partir de las cuestiones sociales de las diferentes áreas culturales y lograr actividades adecuadas a sus necesidades. CONCLUSIONES El análisis de la vejez debería de hacerse desde distintas disciplinas científicas con el fin de que compartan nociones conceptuales y métodos similares que permitan construir una base conceptual unificada y sólida. Sería un desafío que cada una de los diferentes enfoques se integre al buscar una conceptualización integral del fenómeno de envejecimiento. La vejez de cada uno surge de un complejo sistema de cargas genéticas, culturalmente rodeado, niveles económicos, creencias, desarrollo científico, cuidados, pero sobre todas las cosas un estudio integrado permitirá crear, mantener y/o fortalecer la calidad de vida de los adultos mayores. La tarea conjunta de las diferentes disciplinas pueden significar un aumento de vida de las personas, pero forma dignificada, es por ello unificar el conocimiento para procurar que los seres humanos transcurran por la vejez de la mejor manera posible, procurar una óptima calidad de vida de los ancianos, una vida digna de ser vivida, porque no se trata sólo de vivir más, sino también de vivir mejor. Sin embargo, sí se logra unificar el conocimiento de las diferentes disciplinas, sería necesario divulgarlas, para que no se quede como sólo una investigación, sino que sirva para las personas que están en la juventud y en la adolescencia, conocer las condiciones en que viven los adultos mayores actualmente, a fin de que anticipen las condiciones en que vivirán y se preocupen no sólo por hacer más llevadera la vida de los adultos mayores actuales, sino de crear toda una cultura para lograr una vejez digna, a fin de que, a la larga, sean ellos los más beneficiados de esta actitud favorable. Bibliografía · Becher, Tony, (2001), Tribus y territorios académicos. La indagación intelectual y las culturas de las disciplinas, Gedisa editorial, Barcelona. 251 pp. · Blank-Cerejido, Fanny, (1999) Psicología del envejecimiento, Siglo Veintiuno, México. ·Burnet, Frank M, (1982), La entereza de vivir. Importancia de la genética en la vida humana, ed. CONACYT , FCE, México. · Pedroza Flores, René, (1996), “Holismo y transdisciplinariedad en las ciencias sociales” en Hombre y Naturaleza, un destino común. Ciencias, disciplinas y diálogo. Volumen II, Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades, UAEMéx, México. 580 pp. Majos, Angélica, (1995), Manual de prácticas de trabajo social en la tercera edad, Siglo Veintiuno, México. 80 pp. |