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Introducción. En nuestro quehacer diario vivimos sometidos constantemente a presiones y tensiones que se van reflejando en nuestro estado anímico y físico. Es así como las situaciones tensionales van produciendo cambios fisiológicos en nuestro funcionamiento neuromuscular desencadenando una serie de síntomas y malestares que pueden llegar a un punto crítico. Algunos de los síntomas más evidentes son el nerviosismo, tensión muscular permanente, irritabilidad y fatigabilidad crónica. Estos síntomas se agudizan si se presentan dificultades físicas (enfermedades), emocionales o mentales. Ahora bien, existen muchas personas no saben como descansar adecuadamente. Algunas de las formas de descanso son cambiar una actividad por otra, por ejemplo hacer deportes, dormir y utilizar técnicas de relajación dirigidas. La relajación como técnica produce una serie de efectos fisiológicos positivos a nivel celular, energético, de descanso muscular, de movilidad de las articulaciones, circulatoria e incluso mejora la concentración y el aprendizaje. La relajación es utilizada a nivel terapéutico en algunos trastornos psicológicos y vocálicos, sin embargo hoy en día es extensiva como forma de vida sana y natural. La relajación independiente del tipo que sea, debe producir una distensión progresiva de todos los músculos acompañado de tranquilidad emocional y mental. La relajación debe ser manejada conscientemente, es decir debe ser voluntaria.
Técnicas de Relajación. Para que las técnicas de relajación sean exitosas se debe primeramente eliminar los problemas emocionales y mentales. Es decir, se requiere una mente controlada y dirigida para realizar los distintos ejercicios. - Método Schultz.
Esta técnica de relajación debe ser utilizada bajo supervisión médica y se basa en un entrenamiento autógeno (ejercitarse a sí mismo). La persona genera una serie de representaciones mentales o imágenes que relajan al organismo. Los ejercicios se presentan en serie y actúan sobre 6 zonas corporales: músculos, vasos sanguíneos, corazón, respiración, órganos abdominales y cabeza. Posturas. En todas las posturas los ojos permanecen cerrados para aumentar la concentración en los ejercicios. Demás está decir, que el ambiente donde se realiza la terapia debe ser tranquilo, sin ruidos distractores y con luz tenue. Ø Sentado: El paciente debe sentarse en una silla con respaldo y apoya brazos. La espalda debe estar cómodamente apoyada al igual que los brazos y los pies en contacto con el suelo en su totalidad. Las rodillas se abren hacia fuera para evitar contracciones de los muslos. Ø Acostado: El paciente debe estar acostado con la cabeza ligeramente elevada, brazos extendidos con las palmas de las manos hacia arriba y las puntas de los pies dirigidas hacia fuera. Ø Cochero: El paciente debe estar sentado en un piso sin respaldo y adoptar una postura encorvada, inclinando el cuerpo hacia delante con la cabeza colgando. Los brazos (antebrazos) se apoyan sobre los muslos. Ejercicios de las Zonas Corporales. Ø Músculos: A nivel muscular se trabaja la sensación de peso y es el primer concepto que se ejercita comenzando con los músculos del brazo dominante. El terapeuta repetirá constantemente al paciente “el brazo está pesado” y “estoy tranquilo” durante un minuto luego del cual se realiza un proceso inverso diciéndole al paciente: “mueva el brazo, respire profundo y abra los ojos”. Este tipo de ejercicio se realiza progresivamente pasando al otro brazo y a las piernas hasta abarcar todos los grupos musculares. Inicialmente se debe practicar dos a tres veces diarias por un período de 15 días. No se trabaja otra sensación de zona corporal sin haber dominado completamente la anterior. Ø Vasos Sanguíneos: En los vasos sanguíneos se trabaja la sensación de calor. Se comienza ejercitando la sensación de peso con las mismas instrucciones dadas y luego la de calor. La vivencia de calor así como todos los ejercicios cardiovasculares deben ser autorizados por un médico. Ø Corazón: Esta tercera etapa está dirigida a la regulación cardiaca sin la finalidad de modificar pulso. El paciente pone su mano derecha sobre el corazón y el terapeuta le dice: “el corazón late muy tranquilo” unas 6 veces. Previamente se ha ejercitado la sensación de peso y calor pero esta vez localizadas en la zona donde está la mano. Ø Respiración: En esta etapa el terapeuta indica al paciente que centre su atención en su respiración sin modificarla. Se persigue tranquilizar el acto respiratorio. Ø Órganos Abdominales: En esta etapa el terapeuta pone su mano en el plexo solar del paciente y le dice: “el plexo solar irradia calor”. Previamente se ha trabajado peso, calor, corazón y respiración. Ø Cabeza: Al igual que en los ejercicios cardiovasculares, en este tipo de ejercicio se requiere de asesoría médica. El terapeuta indicará al paciente “la frente está fresca”. Se debe recordar que en todos los ejercicios de debe practicar el retroceso que es “mover los brazos, respirar y abrir los ojos”. - Método Dalcroze.
Consiste en una serie de ejercicios graduados basados en los conceptos de “tensión – relajación”. El paciente permanece acostado durante los ejercicios y se inicia la actividad con el brazo dominante. Ejercicios. Ø Brazos: El paciente contrae el brazo con el puño cerrado y lo flexiona lentamente en cuatro tiempos. Luego se debe distender el brazo progresivamente en ocho tiempos hasta apoyarlo en la camilla soltando el puño. Al dominar los tiempos, estos deben ejecutarse en forma simétrica, es decir, 5 tiempos para contraer y 5 para relajar. A continuación se ejecuta el mismo ejercicio con el brazo contrario y luego con ambos brazos al mismo tiempo. Ø Muslos: Inicialmente el paciente contrae el muslo flexionando la pierna y estirando la punta del pie. Luego se realiza la contracción del muslo sin estirar el pie. Al igual que en el ejercicio anterior se pasa a la pierna contraria y a ambas piernas. Ø Pantorrillas y Pectorales: El paciente realiza los ejercicios de tensión y relajación siguiendo las mismas pautas anteriormente expuestas. Ø Cuello: Los ejercicios de tensión y relajación, en este grupo muscular, se facilitan realizando una mueca forzada con los labios. Los tiempos de contracción y relajación son de 3 a 5 segundos respectivamente. Ø Estímulos auditivos: Se trabaja con tonos o música disonante, la cual se va elevando en intensidad durante la tensión muscular y disminuye durante la relajación. Luego el ejercicio se realiza a la inversa. Ø Estímulos visuales: Al igual que con los estímulos auditivos pero utilizando un foco luminoso, a medida que aumenta la tensión, la luz aumenta en intensidad y luego va disminuyendo durante la relajación. El ejercicio se repite a la inversa. Ø Estímulos táctiles: Se utilizan tiras de papel de distinta textura que se pasan por las manos del paciente. Mientras más ásperos, el paciente va tensionando los grupos musculares que se estén trabajando. Luego va relajando los músculos a medida que las texturas son más suaves. Se repite el ejercicio a la inversa. - Otras Técnicas de Relajación.
Relajación Segmentaria. Este tipo de relajación es muy utilizada el la clínica fonoaudiológica como método de relajación de la musculatura intra y extra laríngea. Puede combinarse con la respiración para lograr un óptimo resultado. Ejercicios. Los ejercicios se realizan con el paciente en posición sentado en una silla con respaldo y sin apoya brazos. Los pies apoyados completamente en el suelo, la espalda apoyada en el respaldo de la silla, los brazos colgando relajadamente al lado del cuerpo y los ojos cerrados. Cada ejercicio realiza como mínimo 10 repeticiones. Movimientos de cabeza. Ø Arriba – abajo: El paciente parte el ejercicio con la cabeza relajadamente colgando, con el mentón casi tocando el pecho. Luego sube la cabeza lenta y progresivamente hasta lograr la máxima extensión y a continuación la cabeza se devuelve lentamente al punto inicial. Ø Lado – lado: El paciente inicia el ejercicio con la cabeza orientada hacia uno de sus hombros. Luego inicia un movimiento lento y progresivo hasta alcanzar el hombro contrario y se devuelve con la misma lentitud al punto inicial. Ø Movimiento pendular: Al igual que en el ejercicio anterior, la cabeza está orientada hacia uno de sus hombros. Luego se realiza un movimiento pendular con la cabeza, rozando el mentón con el pecho, hasta llegar al hombro contrario. De aquí la cabeza se devuelve del mismo modo al hombro de inicio. Ø Rotación: El paciente inicia el movimiento desde uno de sus hombros, recorre el pecho con el mentón, alcanza el hombro contrario, extiende la cabeza hacia atrás realizando un recorrido que llega hasta el hombro inicial. En todos estos ejercicios es importante que los movimientos sean muy lentos y progresivos. Los ojos siempre deben permanecer cerrados, la respiración debe ser tranquila y la mente debe estar alejada de nuestro quehacer cotidiano. Bibliografía. - Bustos, I. "Reeducación de Problemas de la Voz". Madrid. Edit. CEPE. 1991. - Prater, R. J., Swift, R. W. "Manual de Terapéutica de la Voz". Barcelona. Edit. Salvat. 1987. Daniel A. Silva T. Fonoaudiólogo Univ. de Chile Mail:
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