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Introducción. Existe una gran variedad de publicaciones y literatura acerca del llamado Trastorno Específico del Lenguaje, TEL. Se ha reflexionado acerca de su especificidad, de su posibilidad de clasificación, de su existencia real o de su inclusión en algunas de las clasificaciones tradicionales y de las dificultades que se presentan en los distintos componentes del lenguaje. También se han asociado las dificultades de lenguaje del TEL con los problemas de aprendizaje que presentan los menores al ingresar al sistema escolar.Finalmente la búsqueda de una posible etiología ha permitido la generación de múltiples teorías incluyendo la carga genética. Intentaremos en el presente artículo reflexionar sobre algunos de los puntos citados, relacionándolos con el trabajo cotidiano que se lleva a cabo con niños con trastorno de lenguaje en escuelas de lenguaje.
Analizando El Tel. Comenzaremos desmembrando, por así decirlo, parte por parte, de lo más simple a lo más complejo el llamado “Trastorno Específico del Lenguaje”. Concepto de Trastorno Específico. ¿Trastorno Específico versus Trastorno Secundario.? Inicialmente los investigadores del lenguaje infantil dividieron los trastornos del lenguaje de acuerdo con la existencia o no de una etiología que explicara el cuadro. Es así que se presentaron dos grandes grupos: los Trastornos Secundarios, en los cuales la patología del lenguaje obedece a un cuadro mayor de etiología demostrable, o en el peor de los casos a un síndrome, por ejemplo, el síndrome de Down, y los Trastornos Específicos en los cuales no existe una etiología demostrable que genere la patología del lenguaje. Como vemos el primer criterio para definir el trastorno específico del lenguaje es la falta de etiología demostrable o con la suficiente fuerza para desencadenar el cuadro de lenguaje. Ahora bien si analizamos profundamente este primer criterio etiológico nos daremos cuenta que etiología existe, sólo que no es demostrable por las evaluaciones y mediciones convencionales. Obviamente la causalidad está ahí, aunque invisible para nuestros sentidos. Que no podamos medir o dimensionar la causa no significa que no exista. Concluyendo, el criterio etiológico no apoya taxativamente el concepto de especificidad. ¿Alteración Específica del Lenguaje? En la literatura especializada se ha tratado extensamente si en la patología del lenguaje, es solo el lenguaje el que estaría afectado o también abarcaría otras áreas del conocimiento. En muchas de las investigaciones realizadas en niños con trastornos de lenguaje se ha encontrado deficiencias no solo en el lenguaje, sino también en funciones o habilidades cognitivas, tales como la memoria, la percepción, la integración y otras. La controversia hasta el día de hoy, es de si los problemas del lenguaje y de las habilidades cognitivas coexisten, son interdependientes o derivan una de la otra, por ejemplo, los problemas del lenguaje derivan de las deficiencias cognitivas. Lo que sí queda claro que este segundo criterio de especificidad es todavía más nebuloso que el anterior y no permite avalar el carácter de “específico” que tendría el TEL. Concepto de Trastorno de Lenguaje Hablar de trastorno de lenguaje involucra un amplio abanico de posibilidades que pueden incluir desviaciones de patrones considerados como normales en la población infantil y los retrasos en la adquisición y desarrollo del lenguaje. Incluso hasta el día de hoy en las etapas iniciales de la patología del lenguaje es difícil distinguir entre un retraso y un trastorno. Decir que un retraso de lenguaje no genera problemas a fututo ni deja secuelas en otras áreas del aprendizaje es transitar por una delgada línea que separa la normalidad de la patología. A continuación veremos algunos de los componentes lingüísticos que se alteran en un trastorno de lenguaje. Componente Fonológico. Este componente es el más característico de las patologías del lenguaje y en el que se evidencian claramente sus alteraciones. Las deficiencias de integración, discriminación auditiva, representación, almacenamiento y conciencia fonológica, generan serias dificultades en el desarrollo del lenguaje y a futuro en las habilidades del aprendizaje. Cuando el componente fonológico es el aspecto más alterado y predominante en la patología del lenguaje configura un cuadro llamado Trastorno Fonológico. Componente Semántico. Las investigaciones de las patologías del lenguaje han evidenciado que el componente semántico, específicamente el aspecto lexical, se presenta disminuido o deficitario. El nivel de vocabulario utilizado por los menores que presentan alteraciones del lenguaje es menor que el vocabulario de un niño considerado normal. Por otro lado, el componente semántico es altamente sensible a las variaciones del componente fonológico. Frecuentemente los menores que presentan alteraciones fonológicas, también presentan un vocabulario reducido para su edad. Una de las explicaciones para este fenómeno, es que al presentarse una alteración de los procesos de representación y almacenamiento fonológico se produce una merma en la diversificación y cantidad de vocabulario disponible. Como vemos o empezamos a vislumbrar, los componentes lingüísticos presentan cierta interdependencia funcional. Componente Morfosintáctico. El componente morfosintáctico, al igual que el componente fonológico, es el más evidenciable en las patologías del lenguaje. Este aspecto se altera claramente, tanto de forma cualitativa como cuantitativa. También es sensible a las variaciones de los componentes fonológico y semántico. Ambos aspectos influencian la estructuración morfosintáctica produciendo alteraciones en las terminaciones verbales y en la selección y combinación de elementos de contenido y gramaticales. Nuevamente el concepto de interactividad entre los componentes del lenguaje aparece claramente. Componente Pragmático. Este último componente es el que refleja todas las alteraciones de los componentes mencionados. Como se trata del uso del lenguaje en su más amplio sentido, las alteraciones fonológicas reflejarán una deficiente inteligibilidad del lenguaje, las alteraciones gramaticales aparecerán como un déficit de cohesividad y las deficiencias semánticas afectarán a la selección, mantención y cambios en los tópicos. Como hemos visto todos los componentes lingüísticos presentan algún grado de dependencia y la alteración en uno de ellos se proyecta hacia los demás. Podríamos decir, que el trastorno de lenguaje en su estructura interna, tampoco es específico para un solo componente lingüístico debido a su interactividad. Concluyendo, el concepto de “Trastorno Específico del Lenguaje” no se diferencia del concepto “Trastorno de Lenguaje” en su más amplio sentido. Otorgar el calificativo de específico no ayuda a clarificar el cuadro. MENORES CON TRASTORNO DE LENGUAJE Los menores diagnosticados con trastorno de lenguaje en los colegios especiales presentan cuadros mucho más amplios, donde el trastorno de lenguaje, por su función comunicativa, se aprecia a primera vista. Frecuentemente el trastorno de lenguaje se acompaña de trastornos del habla, tales como dislalias y espasmofemias agudizando aún más los cuadros. Nada de despreciable, son las dificultades en habilidades cognitivas o psicolingüísticas o neuropsicológicas o funciones cerebrales básicas que se presentan junto con los cuadros ya mencionados. Ante este panorama, podemos apreciar que los menores con trastorno de lenguaje presentan un universo de alteraciones que deben ser abordadas cuidadosamente por los especialistas en lenguaje. Finalmente es importante destacar que un niño con trastorno de lenguaje, es un niño cuya personalidad se ha estructurado en torno a un sistema comunicativo desviado, por lo cual no es descartable la necesidad de apoyo psicológico durante su desarrollo. Bibliografía. - Azcoaga, J. E., Bello, J. A., Citrinovitz, J., Derman, B., Frutos, W. M. "Los Retardos del Lenguaje en el Niño". Buenos Aires. Edit. Paidos. 2º Edición. 1979. - Acosta, V.M., Moreno, A.M. “Dificultades del Lenguaje en Ambientes Educativos”. Del Retraso al Trastorno Específico del Lenguaje. Barcelona. Edit. Masson.1999. - Aguago, G. “Trastorno Específico del Lenguaje. Retraso de Lenguaje y Disfasia”. Málaga. Edit. Aljibe. 1999. - De Quirós, J. B., Schrager, O. L. "Fundamentos Neuropsicológicos en las Discapacidades de Aprendizaje". Buenos Aires. Edit. Médica Panamericana. 1980. - Dale, P. S. "Desarrollo del Lenguaje: Un Enfoque Psicolingüístico". México. Edit. Trillas.1980. - Johnston, B. "Desarrollo del Lenguaje". 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