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Introducción. Dentro de la gran gama de trastornos, patologías y problemas que afectan a nuestra población infantil tanto preescolar como escolar se encuentran los llamados trastornos de lenguaje y los problemas de aprendizaje. Constituyendo aparentemente temas apartes, lenguaje y aprendizaje están firmemente entrelazados, donde el lenguaje constituye la piedra angular sobre la que se construyen y desarrollan las habilidades de aprendizaje en el ámbito escolar. En el presente artículo no intentaremos analizar los distintos tipos o clasificaciones de trastornos de lenguaje, sino más bien, abordaremos el problema de lenguaje como una globalidad, ya que basta la alteración de uno de sus componentes para que el resto presente dificultades de ejecución. Tampoco intentaremos clarificar el concepto de “Dislexia” o de “Problemas de Aprendizaje”, sino mostrar teórica y clínicamente que las dificultades de aprendizaje tiene un sustrato compartido con los trastornos de lenguaje independiente de su clasificación. Es de suma importancia saber también como las habilidades psicolingüísticas deficitarias influencian y determinan desde temprana edad las habilidades lingüísticas y del aprendizaje (Valdivieso, L., 1987). Numerosos estudios tanto nacionales como extranjeros avalan esta postura. Finalmente, me permito aclarar que el presente artículo, es solo una pincelada tenue de la problemática de la relación lenguaje - aprendizaje.
Trastorno de Lenguaje. Fácil es elegir una clasificación actualizada, o en el peor de los casos la que más me agrade, para derivar desde ahí toda la problemática y las incidencias y relaciones con otras habilidades. Obviamente pecaría de ser sectarista y las explicaciones estarían incompletas y parcializadas. La mejor manera de entender la problemática de los trastornos del lenguaje y su relación con el aprendizaje, es evitar las clasificaciones que limiten o minimicen sus efectos sobre otras habilidades. Por lo tanto, prefiero utilizar el término Trastorno del Lenguaje como una única entidad patológica. El Trastorno de Lenguaje se caracteriza por presentar deficiencias, desviaciones o retrasos en los componentes del lenguaje, tales como: fonética, fonología, morfosintaxis, semántica y pragmática. Si bien hemos presentado los componentes separados, estos interactúan influenciándose unos a otros. Es así, por ejemplo, que las dificultades fonológicas conlleva errores sintácticos, disminución del nivel de vocabulario y problemas pragmáticos(inteligibilidad). Es importante señalar que alrededor del 40% de los niños que presentan trastornos de lenguaje continúan teniendo problemas más allá de los 5 años y medio (Bishop y Edmunson, 1987). Además, entre un 40 y un 100% de estos niños manifiestan dificultades lingüísticas en la adolescencia y entre un 50 y un 75% experimentan fracasos académicos (Aram y Hall, 1989). También nos llama poderosamente la atención que niños que han presentado trastornos calificados como leves en su lenguaje, han evidenciado problemas. Como exposición práctica veremos las dificultades más frecuentes en los módulos lingüísticos mencionados y sus posibles dificultades con habilidades de aprendizaje. Fonética. Uno de los problemas más frecuentes es la llamada Dislalia en la que el menor es incapaz de pronunciar algunas letras, tales como la “R”, la “S”, etc. Pero ustedes argumentarán: La existencia de dificultades en el habla no implica problemas de aprendizaje. Lo anterior es cierto, sin embargo, estudios extranjeros han encontrado que el 46% de los niños con serias dificultades de lectoescritura son dislálicos más allá de los 6 años. Esto se debe a que los trastornos de habla van frecuentemente acompañados con trastornos de lenguaje. Fonología. En este nivel se presentan dificultades en los procesos de Integración Auditiva, Almacenamiento Fonológico y Conciencia Fonológica. Todos estos procesos son esenciales para un normal desarrollo fonológico e indispensable, en el caso del último proceso, para el aprendizaje de la lectoescritura. Semántica. A nivel semántico se presentan problemas de comprensión de unidades léxicas, vocabulario disminuido y dificultades para aprender nuevas palabras. El nivel semántico se ve influenciado poderosamente por el componente fonológico especialmente a nivel de la representación fonológica. El conocimiento del vocabulario es indispensable en el proceso de lectura y tiene una relación bidireccional. Es decir, el vocabulario impulsa la adquisición de la lectura y ésta impulsa la adquisición de vocabulario (Beck, Perfetti y Mckeown, 1982). También es importante señalar, que para poder aprender a asociar una palabra hablada con una escrita, los niños deben tener una adecuada percepción del significado de esa palabra (Biemiller, 1970; Ehri, 1992; Vellutino, Scanlon y Tanzman, 1990; Vellutino, Scanlon, DeSetto y Pruzek, 1981; Weber, 1970). Morfosintáctico. En este nivel, los niños con trastornos de lenguaje pueden presentar problemas con la estructuración sintáctica en cuanto a selección y combinación de elementos gramaticales, con la utilización de nexos o categorías gramaticales menores, con tiempos y formas verbales, con pronombres, preposiciones, etc. en diversos grados y variaciones. A nivel de lectoescritura, el componente morfosintáctico del lenguaje facilita la identificación de las palabras escritas, ayudando a comprender las oraciones y a utilizar el contexto oracional. También colabora con la función de asignar el papel que desempeña una palabra en las distintas oraciones. Pragmático. A medida que los niños se desarrollan e interactuan con sus pares, se van dando cuenta de sus habilidades comunicativas y empiezan a percibir sus debilidades cuando las hay. En la edad escolar, sus problemas para comunicarse comienzan a generar dificultades para acceder a nuevos aprendizajes (Byers y Edwards, 1989). Los niños que presentan dificultades en su lenguaje tienden a evitar las interacciones comunicativas debido a su limitado desarrollo lingüístico (Rice, 1995). Además presentan problemas de socialización fuera del contexto familiar (Paul, Looney y Dahm, 1991). Problemas de Aprendizaje. Las dificultades de aprendizaje se evidencian en al ámbito de la lectura, la escritura y el cálculo matemático. Es así, como los niños presentan problemas en la calidad de la lectura, su comprensión, la calidad de la escritura y su habilidad para operar con signos matemáticos y llevar a cabo las distintas operaciones. El rendimiento escolar está estrechamente relacionado con el factor verbal (Vernon, 1985). Es así como en la lectura el niño debe realizar asociaciones rápidas entre signo gráficos y fonemas y procesar la información a nivel lexical. Es decir, se requiere un adecuado análisis de los componentes semánticos y sintácticos. A continuación mencionaremos algunas de las habilidades necesarias para un desarrollo lector normal y su relación con el trastorno de lenguaje. Habilidad para Nominar. Si esta habilidad es necesaria para un buen lector, ¿que pasará con los niños que presentan problemas fonético-fonológicos? Memoria Semántica. Como ya hemos señalado, los niños con trastornos en su lenguaje presentan un repertorio semántico muy disminuido, con lo cual ya están en desventaja frente al proceso lector. Memoria de Series Verbales. Si la estructuración sintáctica ya es deficitaria en los menores con trastorno de lenguaje, pedir que puedan retener series verbales es prácticamente una exigencia que sobrepasa su capacidad lingüística. Fluidez verbal. La fluidez verbal es uno de los aspectos más alterados dentro de las patologías que afectan al lenguaje, por lo tanto constituye otra traba para el acceso a la lectura. Como hemos visto las habilidades de aprendizaje, y especialmente la lectoescritura, se desarrollan en base a un desempeño lingüístico normal o al menos funcional, permitiendo un desarrollo integral de los niños. Conclusiones. 1. Las habilidades del aprendizaje necesitan como pilar fundamental a las habilidades lingüísticas para ejecutarse plenamente. 2. Una mínima dificultad en el lenguaje puede traducirse en un serio problema de aprendizaje. 3. Se requiere la indemnidad de todos los componentes del lenguaje para posibilitar un adecuado desarrollo del aprendizaje. Bibliografía. - Azcoaga, J. E., Bello, J. A., Citrinovitz, J., Derman, B., Frutos, W. M. "Los Retardos del Lenguaje en el Niño". Buenos Aires. Edit. Paidos. 2º Edición. 1979. - Acosta, V.M., Moreno, A.M. “Dificultades del Lenguaje en Ambientes Educativos”. Del Retraso al Trastorno Específico del Lenguaje. Barcelona. Edit. Masson.1999. - Aguado, G. “Trastorno Específico del Lenguaje. Retraso de Lenguaje y Disfasia”. Málaga. 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