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Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna (1 Jn. 5:20) 1) TESTIMONIO El presente artículo está dedicado a todo aquel que desea conocer más a cerca de Jesús, pero muy especialmente a todos los Testigos de Jehová (T.J), que celosamente se dedican a la predicación de la palabra Dios. Si tuviera que decir algo respecto a ellos sería algo muy similar a lo que expresó el Apóstol Pablo en Romanos 10:2: “Porque yo les doy testimonio de que tienen celo por Dios, pero no conforme al verdadero conocimiento.”Ahora bien, mi intención al escribir este articulo no es ofender a nadie, más bien deseo ser de bendición al lector. Por inicio de cuentas quiero que sepas que yo mismo fui T.J…bueno, no podría decir formalmente que lo fui, pues no me bautizaron, pero estudié y aprendí doctrina durante varios años, suficientes para conocer la organización y sus principales doctrinas. Personalmente tengo en casa libros, revistas y Biblia de la organización. Esto lo aclaro, como punto de partida. Yo mismo defendí a capa y espada mi fe, y por años creí, así como tú ahora, que verdaderamente estaba en el lugar correcto. Me sentía tan único y especial que “nada” podía hacerme cambiar de parecer. Es obvio que ya no pertenezco a la organización, las razones las expondré brevemente más adelante. Sin embargo, aunque no “simpatizo” con la doctrina de los T.J, me encanta platicar y compartir la Biblia con ellos cuando de vez en cuando tocan mi puerta. He conocido diferentes tipos de personas: los que sólo van a predicar por obligación (porque es un mandamiento), los que lo hacen por amor a Dios, los que recién comienzan, los de muchos años, los que te escuchan, los que no te dan la oportunidad de argumentar, etc. Pero independientemente de lo anterior, he encontrado un común denominador en todos: la incapacidad de reflexionar ante los argumentos. Es como si psicológicamente están preparados para rechazar cabalmente todo lo que va en contra de sus enseñanzas. Es cierto, yo mismo era así. Hace poco estuve revisando unos archivos y encontré uno muy en particular en donde sostuve una charla con una amiga (católica) hace ya varios años, cuando yo era T.J, en dicha plática ella me hablaba acerca de la “trinidad”, de la iglesia verdadera, y de los dones milagrosos hoy en día. Por supuesto, como buen T.J. yo tenía buenos “fundamentos” para refutarla. La mente de un T.J. funciona inconscientemente como una “alarma”, que se enciende cuando algo se sale de sus doctrinas, y automáticamente se cierra a la reflexión. Por ejemplo, si me hablaban de “el cielo” inmediatamente me venían a la mente palabras o citas bíblicas como estas: ‘sólo 144,000 van al cielo’, ‘serán reyes y sacerdotes’, ‘los justos heredaran la tierra’, etc. Si me hablaban de la divinidad de Jesús, recordaba citas como: ‘el Padre es mayor que yo’, ‘subo a mi padre y mi Dios’, etc. Para cada pregunta tenía una respuesta, pero sólo eran respuestas prefabricadas que había leído en alguna literatura de la organización o en la misma “biblia”. Y es que aquí precisamente radica el problema principal, es casi imposible salir del error para un T.J porque es como un círculo vicioso. Cada vez que tienen una duda sólo consultan la literatura y biblia de la organización, no hay criterio. De hecho esa fue una de las razones por las cuales dejé de asistir al “salón del Reino”, porque todo era mecanizado: se estudia un tema de la revista Atalaya, el anciano formula una pregunta, que se encuentra en la misma revista y no hay opinión. Lo mismo es en los “estudios bíblicos” en casa: se estudia un libro de la organización, se formulan las preguntas que hay al final de cada capítulo, y las respuestas también se encuentran ahí mismo. La mecánica y apertura puede variar un poco dependiendo de la persona que da el estudio, pero al final se terminará por aceptar lo que dice la literatura, claro, apoyado por citas “bíblicas”, que también son tomadas de la Biblia de los T.J.(Traducción del Nuevo Mundo), una traducción muy “especial y única” de la organización. Un libro interesante de los T.J es el de Razonamiento a partir de las Escrituras, literalmente en la primera página dice así: “Según tenía por costumbre Pablo, pasó adentro a donde ellos, y […] razonó con ellos sacando sus argumentos de las Escrituras, explicando y probando por referencias que era necesario que el Cristo sufriese y se levantase de entre los muertos” (Hechos 17:2-3, TNM) (Cursivas y énfasis añadido). De lo anterior podemos hacer una analogía e interpolarlo a nuestra época: a) Apertura. Es curioso que todos los T.J. que invito a pasar a mi casa para platicar se niegan muy sutilmente, diciendo “aquí (afuera) estamos bien”, ó “sólo pasamos brevemente”.Ya con estas repuestas se cierran a cualquier plática profunda y todo lo que se argumentará será superficial, será una “evangelización express”. Las razones de esto pueden variar: tienen prisa y ya quieren terminar la charla, no se sienten bien preparados para argumentar o tal vez la principal es que hay una orden muy estricta por parte de sus superiores: se debe evitar a toda costa tener contacto con ex T.J, o como ellos los llaman “apóstatas”, tal vez por temor a que los nuevos T.J. se enteren de las razones por las cuales se salieron de la organización. b) Razonamiento. Como ya lo mencioné, es muy difícil de lograr el razonamiento con un T.J. Sin embargo no es imposible. Esto se puede conseguir, por ejemplo, cuando les formulas preguntas cuyas respuestas son personales, es decir, no se encuentran directamente en su literatura. Como anécdota te comento que, en una ocasión, le pregunté a un T.J. ¿Qué necesito para ser salvo? Esta puede ser una pregunta muy fácil incluso para un aprendiz T.J. Cómo su mente funciona con “asociación de palabras”, enseguida me respondió con varias citas bíblicas (TNM): ‘Esto significa vida eterna: el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero’ […](Jn. 17:3, corchete añadido) ‘El que crea y sea bautizado será salvo’ […](Mc. 16:16, corchete añadido), […]‘mas el que hay aguantado hasta el fin es el que será salvo’ (Mt. 10:22, corchete añadido). Pero además me dijo, es necesario trabajar en la obra de Jehová predicando el Reino de Dios”. Estas respuestas pudieran parecer loables desde el punto de vista de un T.J. Sin embargo la pregunta no terminó ahí. Le respondí y le dije: -bueno, pero ahora se lo complico un poco, imagine que estoy al borde la muerte, me quedan pocas horas de vida, no me da tiempo de adquirir suficiente conocimiento, y por consecuencia de bautizarme (los T.J sólo se bautizan cuando han adquirido suficiente conocimiento) y, para colmo no tengo el tiempo de vida para trabajar en la obra ¿qué tengo que hacer para ser salvo? La respuesta fue muy concreta, si estuviera en tales condiciones, ya estaría, según los T.J., condenado. Este es un claro ejemplo de falta de razonamiento, pues en su literatura dice que “no pueden haber obras de arrepentimiento en el lecho de muerte” e incluso, se apoyan con citas bíblicas. Pero lo que la mayoría de T.J desconoce es que, en la Biblia, la palabra salvación (gr. soteria) se emplea en más de un sentido: en el plano físico y espiritual. Pero no hablaré ahora a cerca de la doctrina de la salvación, de la cual habría mucho que argumentar. Pero para no entrar en polémica respecto a este tema, sólo considera y reflexiona lo que le respondí finalmente a mi amigo T.J.: bueno, hay algo que entonces no entiendo, le contesté sarcásticamente, cuando crucificaron a Jesús (¿dije la palabra “cruz”?), bueno, cuando colgaron a Jesús en el madero, habían dos ladrones o malhechores (pecadores) a su lado. Uno de ellos, creyó que Jesús era el Cristo y notablemente arrepentido le dijo: Acuérdate de mi cuando vengas en tu reino. En otras palabras ¡Ten misericordia de mi Hijo de Dios!, A lo que Jesús le respondió […] estarás conmigo en el paraíso (Lc. 23: 40-43, corchete añadido). ¿En qué momento este malhechor adquirió conocimiento, fue bautizado y sirvió en la obra para merecer el paraíso (salvación)? (y no a cualquiera le daban muerte en una cruz o madero, era un método de ejecución romana reservada para los peores delincuentes). ¿No fue este caso un claro ejemplo de salvación “en el lecho de muerte”? Eso se llama gracia y rompe con cualquier argumento ó “teología”. Por supuesto mi amigo T.J. ya no pudo decirme nada. c) La Escritura. Este es el punto más importante de todos, pues una persona puede tener muy buenos argumentos pero finalmente tendrán que pasar por “el colador divino”: la Biblia. Decir que todas las Biblias son iguales puede sonar muy familiar. Actualmente existen muchísimas traducciones de la Biblia. En el libro Razonamiento a partir de las Escrituras, los T.J. hacen referencia a 39 traducciones diferentes de la Biblia, sin embargo, a la hora de debatir puntos doctrinales, principalmente en el nuevo testamento, en los que hay polémica (cómo por ejemplo, la divinidad de Jesús), los T.J. refutan todas las traducciones disponibles y creen ciegamente en su propia Traducción (Traducción del nuevo mundo). Esta actitud contradice totalmente lo que en el mismo libro de Razonamiento dice: Es cierto que algunas traducciones de la Biblia se adhieren más fielmente que otras a lo que dicen los idiomas originales. Ciertas biblias modernas en paráfrasis se han tomado libertades que a veces alteran su significado original. Algunos traductores han permitido que sus creencias personales influyan en sus traducciones. Pero se pueden identificar esos puntos débiles cuando se comparan varias traducciones. (Razonamiento a partir de las Escrituras, Ed. 1985,1989, Pág.67, énfasis añadido) 2) UNA INVITACIÓN No debería de haber conflictos en cuestión de traducciones, pues comparando un texto con varias de éstas, se puede llegar fácilmente a la idea original y detectar la traducción que esté de acuerdo a la conveniencia de alguien. Podría argumentar la falsedad de la sociedad Watch Tower hablando de su origen ocultista, mismo que se comprueba en su propia literatura, en libros antiguos que ya no se publican. Sin embargo, no tocaré este punto. Mi misión es compartir la verdad a través de la Biblia, confrontarte con ella a veces duele mucho, principalmente cuando estás dependiendo de doctrinas de hombres, pero es mejor saberla que permanecer engañado. Cuando descubrí el engaño de la organización, me dolió tanto que literalmente mi fe se derrumbó (porque estaba puesta en la organización y no en Cristo). Pero un pasaje me dio consuelo: Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (Jn. 8:32, énfasis añadido). La Verdad no es un conocimiento teológico o intelectual, Jesús es la Verdad (Jn. 14:6). Él dijo en Juan 17:3: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado (Énfasis añadido) La palabra que se traduce en Jn. 17:3 como conocer, es la palabra griega ginosko, y es la misma palabra que Jesús usó en Jn. 10:14-15, donde dijo: Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre (Énfasis añadido) Ésta misma palabra ginosko, se usa en Jn. 10:27; 1Co 8:3; Gal. 4:9; 2 Ti 2:19; 1 Jn. 2:13-14. Por lo tanto, la palabra conocer en Jn.17:3, implica una relación, no un conocimiento. Para ser libres debemos tener una relación personal con Jesús, para conocerlo cada vez más. Ahora te quiero invitar, de acuerdo a la Escritura, que escudriñes la Palabra comparándola con diferentes traducciones: Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11, énfasis añadido). En las siguientes páginas citaré versículos bíblicos fundamentales en donde se revela la verdadera identidad de Jesús. Antes que nada quiero decirte que tú y yo, por más que leamos y tengamos un conocimiento teológico no podremos conocer más íntimamente a Dios a menos que a él se le plazca revelarse y abrir nuestros ojos espirituales. De tal manera que para conocer la verdadera identidad de Jesús necesitamos una revelación. Jesús le dijo a Pedro después de que éste le contestó quien creía que era Jesús: […] Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos (Mateo 16:17, corchete y énfasis añadido) No obstante a pesar de que sólo podemos conocer la verdadera naturaleza de Jesús por revelación divina, en la Escritura hay muchos pasajes bíblicos que son muy claros al respecto, mencionaré algunos de los más importantes. Existen por lo menos 11 argumentos por los que podemos saber la verdadera identidad de Jesús. I) TITULOS a) El Alfa y la Omega (El Primero y el Último) El Alfa y la Omega son respectivamente la primera y última letra del alfabeto griego, por eso equivale a decir el primero y el último, es decir, el único que es Eterno. Éste título sólo puede pertenecer al único Dios eterno (Is 41:4, 44:6, 48:12), sin embargo, Jesús es llamado también con este título en el libro de Apocalipsis (palabra que, por cierto se traduce como revelación). En 1:8, aunque los T.J, a conveniencia aplican esta referencia al Padre, es fácil saber que éste título pertenece realmente a Jesús cuando se lee el contexto del pasaje: […] y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama, nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. He aquí que viene con las nubes (Cf. Dn. 7:13; Mt.26:64; Mc. 13:26, 14:62; Lc. 21:27): Todo ojo lo verá (Cf. Mt 24:2; Lc. 17:24; Hch. 1:11), y los que lo traspasaron (Cf. Jn. 19:33-34,36), y todos los linajes de la tierra se lamentarán por causa de él (Cf. Mt. 24:30). Sí, amén. (Ap. 1:5-7, paréntesis y énfasis añadidos). En Apocalipsis 1:11 se llama a Jesús nuevamente el Alfa y la Omega, el primero y el último (Véase descripción Ap 1:13-17). Aunque en la mayoría de las traducciones no aparece la frase “Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último (por que la consideran espuria), aún así, sí aparece en todas la versiones el título el primero y el último (que es su equivalente) en 1:17. Nuevamente en Apocalipsis 2:8 se llama a Jesús el primero y el último (Jesús fue el que estuvo muerto y vivió). De igual forma en Ap.22:13 Jesús es llamado el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. Es claro que en este pasaje el título aplica a Jesús (Véase v. 16), pues es el que esta hablando desde el v. 12 (Cf. Mt. 16:27 donde dice que Jesús vendrá y pagará a cada uno conforme a sus obras), sin embargo los T.J. lo acomodan de la siguiente forma: el Padre está hablando desde el v.12 (por tanto el título Alfa y Omega le corresponde a Él) y, en el v.16 Jesús, groseramente interrumpe a su Padre para hablar. Finalmente en Ap. 21:6 aparece otra vez el título sagrado el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Esta referencia de primera impresión podría aplicar al Padre ya que Él está sentado en el trono (Ap. 21:5, cf. Ap. 4:10-11,5:7,7:10), aunque también el Hijo (el Cordero) está sentado en el trono (Ap. 3:21, 22:1,3). Este pasaje (Ap. 21:6) dice que el Alfa y la Omega le dará gratuitamente de la fuente de agua de vida al que tuviera sed, (Cf. Jn 4:10,14, 6:35, 7:37-38; Ap 22:17), curiosamente casi las mismas palabras que dijo Jesús en Ap 22:17. Haciendo alusión a este pasaje los T.J. refutan que el título pertenezca a Jesús ya que en el v.6 dice que al venciere será llamado hijo de aquel a quien se llama Alfa y Omega, y según ellos nunca se dice eso respecto a la relación de Jesús con sus seguidores, opinión totalmente errada ya que en Isaías 9:6 se le llama a Jesús, entre otros títulos, Padre eterno (Cf. Heb. 2:13), y para que ha alguien se le llame padre debe tener hijos ¿no es cierto? Lo que sí admiten los T.J es que a Jesús se le llama en Ap. 1:17 y 2:8, el primero y el último, mismo título que se le da a Dios en Is. 41:4, 44:6, 48:12., y como no pueden refutarlo sólo les queda decir que, un título a veces se halla en más de un lugar en las Escrituras, pero que no se debe concluir apresuradamente que se trate de la misma persona y dan como ejemplo los títulos apóstol, que aplica a Jesús en Heb. 3:1 y a siervos de Dios en Mt 10:2, Rom 1:1, Ped 1:1, la luz del mundo, que aplica Jesús en Jn. 8:12 y a los discípulos en Mt 5:14) , y rey de reyes, que aplica a Jesús en Ap. 17:14 y a Nabucodonosor enDn. 2:37. Y estoy completamente de acuerdo con ellos, hay muchos que son llamados apóstoles (enviados), nosotros mismos somos llamados la luz del mundo o por cortesía a muchos se les llama señor o rey de reyes. Pero hay títulos que sólo pertenecen a Dios, como el Primero y el Último (Alfa y Omega), ya que ser el primero y el último implica ser El Eterno. (Véase Eternidad). En el libro Apocalipsis se acerca su magnifica culminación, una nota al pie de página explicativa de Apocalipsis 1:17 dice textualmente así: En el hebreo original, en Isaías 44:6 no hay artículo definido con las palabras primero y último, mientras que en la descripción que Jesús da de si mismo en el griego original en Revelación 1:17 se halla el artículo definido. Por eso gramaticalmente Revelación 1:17 indica un título, mientras que Isaías 44:6 pinta la divinidad de Jehová” (Énfasis añadido por el autor). Quiero centrarme en la explicación de Ap. 1:17, note que dice que en el griego original de ese pasaje se halla el artículo definido y que por eso, gramaticalmente indica un título (También en 2:8). Con base en lo anterior los T.J. hacen un interpretación para explicar porque Jesús es el Primero y el Último: el Primero porque fue el “primero” en resucitar al cielo (interpretando Jn. 3:13 como que antes de Jesús nadie resucitó al cielo) y el Último porque fue el “último” al que Jehová resucitó directamente. Lo “extraño” del asunto no es sólo esta “interpretación” sino que en Apocalipsis 22:13 también aparece la frase “el Primero y el Último”, pero el comité traductor de los T.J la traduce en minúsculas. ¿Porqué no lo vierten como un título como en 1:17 y 2:8, ya que la nota explicativa dice que cuando tiene artículo definido gramaticalmente indica un título? En el griego original (incluyendo el texto maestro de Wescott y Hort) la frase el primero y el último en Ap. 1:17, 2:8 y 22:13 es idéntica gramaticalmente, palabra por palabra, y en todas aparece el artículo definido (ho) por lo que, según su nota explicativa debe indicar un título. Como expliqué anteriormente Ap. 22:13 los T.J. lo aplican al Padre. Si en este pasaje la frase la vertieran como título, ¡Sería el mismo título que se le da a Jesús y por lo tanto estarían aceptando que Él es el Alfa y la Omega! Este es un claro ejemplo de que el Comité traductor de los T.J, traduce según su conveniencia aún rompiendo sus mismas reglas gramaticales. b) Señor de señores Se llama al Padre Señor de señores en Dt. 10:17 y Sal 136:3. Sin embargo también a Jesús se le da este título: La cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén. (1 Ti 6:15-16, énfasis añadido) Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores. (Ap.19:16, énfasis añadido) Cf. Ap. 17:14 Note los atributos de Jesús: Él es el único Soberano (Cf. Hch. 4:24), el único que tiene inmortalidad (Cf. Rom 6:9), habita en luz inaccesible (Cf. Sal 104:2, Dn 2:22), ninguno de los hombres lo ha visto ni puede ver (Cf. Ex.33:20, Jn. 1:18). De hecho, 1 Ti 6:15-16, en realidad es una doxología a Cristo. c) Yo soy (gr. Egó eimi) Éxodo 3:14 dice: Respondió Dios a Moisés: Yo soy el que soy. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: Yo soy me envió a vosotros. (Énfasis añadido) La frase Yo soy el que soy explica el nombre personal del Dios de Israel, traducido en la Versión Reina Valera (VRV) como Jehová (v.15), asociándolo al verbo hebreo hayah, que significa “ser”, “existir” y, a veces, también “acontecer” Juan 8:58-59: Jesús les dijo (a los Judíos): De cierto, de cierto os digo, antes que Abraham fuera yo soy. Tomaron entonces piedras para arrojárselas […] (Paréntesis y énfasis añadidos). Es bien sabido que durante muchos siglos el pueblo de Dios conoció el título Yo soy, revelado a Moisés. La pregunta es ¿porqué intentaron lapidar a Jesús? La respuesta está en La ley. Levítico 24:15-16 dice: Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: cualquiera que maldijere a su Dios, llevará su iniquidad. Y el que blasfemare el nombre de YHWH, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera. (Énfasis añadido) Es obvio que los Judíos tomaron como una blasfemia el que Jesús afirmara ser el mismo Yo soy revelado a Moisés (esto contestaría la pregunta que le formularon en el v.53 ¿quién crees que eres?) y por eso lo iban a apedrear. Lo mismo ocurrió cuando el sumo sacerdote en el Concilio le preguntó a Jesús: […] ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo. Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿qué más necesidad tenemos de testigos? habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos ellos le condenaron, declarándole ser digno de muerte (Mc. 14:61-64, corchete y énfasis añadido) El que Jesús afirmara ser el Hijo de Dios no era una blasfemia (Cf. Jn 10:36), pues ellos mismos sabían por medio de la ley que el Cristo vendría. Es obvio que el concilio condenó a Jesús por declararse ser el mismo Yo soy. (Cf. Jn. 5:18, 10:30,33). Algo muy curioso ocurrió cuando los soldados y alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos fueron aprehender a Jesús: Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis? Le respondieron: a Jesús nazareno. Jesús les dijo: Yo soy. Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba. Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra. (Jn. 18:4-6, énfasis añadido) Nadie retrocede y cae en tierra por una simple respuesta. El autor aquí revela el verdadero significado de la expresión de Jesús. Las Referencias al título Yo soy en el NT son: Sin especificación: Jn. 6:20, 8:24, 28, 58, 13:19, 18:5-6,8. Con especificación: El Mesías (Jn. 4:25-26) El pan de vida (Jn. 6:35, 41, 48, 51)La luz del mundo (Jn. 8:12; 9:5)La puerta (Jn. 10:7,9)El buen pastor (Jn. 10:11, 14-15)La resurrección y la vida (Jn. 11:25) La vid verdadera (Jn. 15:1,5)El camino, la verdad y la vida (Jn. 14:6)Jesús (Hch. 9:5, 26:15)El Alfa y la Omega (Ap. 22:13 cf. 1:8)La raíz y el linaje de David (Ap. 22:16)La estrella resplandeciente de la mañana (Ap. 22:16) Aclaración: La expresión “Yo soy”, era bien conocida entre los Judios y helenistas de la época de Jesús, debido a la traducción griega de la Septuaginta (LXX) que, comúnmente utilizaban. Así, cuando el lector consultaba Éxodo 3:14 en esta versión, en vez de encontrarse con la expresión hebrea Ehyéh Aschér (Yo Soy) leían Egó eimi. Sin embargo, esta expresión no es privativa de Dios. De hecho en la Biblia encontramos ejemplos de personas que usaron esta frase. Por ello se requiere poner especial atención a la situación en que se menciona, para tener la interpretación correcta. Así lo hizo el apóstol Juan en Jn. 18:6, y por eso lo enfatiza. d) Señor (gr. Kyrios) Unos 4 siglos antes de Jesús, los Israelitas dejaron de pronunciar el nombre de Dios (ה ו יה), por temor a "tomar en vano" el nombre divino (vea Ex 20:7). Cuando los judíos leían la Escritura en voz alta, donde decía ה ו יה (YHWH), pronunciaban por respeto Adonai, (nuestro Señor), el Nombre o el Santo. Como en los textos hebreos sólo se escribían consonantes, en la edad media adoptaron un sistema de puntos que indicaban las vocales, y colocaron debajo del Tetragramatón las vocales de Adonai (heb. Edonah) e, o, a que, leídas como propias del Tetragrama, suenan como "Jehová". La palabra YeHoWaH carecía de sentido y no se pronunciaba, pero al verla escrita el lector sabía que debía decir Edonah. Cuando se realizaron las primeras versiones de la Biblia a partir de manuscritos hebreos, los traductores cristianos introdujeron este extraño nombre híbrido en el uso de la Iglesia. Algunos traductores como los de la Septuaginta (250 a. C.) utilizaron la palabra Kyrios (Señor) para traducir el Nombre de Dios, el Tetragrámaton. De tal manera que afirmar que el nombre de Dios es Jehová, como lo hacen los T.J. no tiene fundamento. Con base a lo anterior podemos entender un poco el verdadero significado de la palabra Señor para los primeros cristianos. Así vemos este título aplicado a Dios en el Antiguo Testamento (AT) (P.ej. Gn. 15:2, 8, 18:3, 27,30-32, 20:4; Dt. 10:17, Sal. 8:1, 9, 62:12, 68:20, 86:5, 15, 90:1, 97:5, 135:5, 147:5, Is. 6:1, 26:4, 28:16, 61:1; Jer. 32:17, Lm. 3:31, 37, Ez. 39:29, Dn. 2:47, Am. 9:5) En el Nuevo Testamento (NT), Señor, es el titulo más usado para referirse a Jesús, especialmente después que este venció la muerte con su resurrección y dejó así establecida su soberanía. El apóstol Pablo lo expresó de la siguiente forma: Aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y para quien nosotros existimos; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual han sido creadas todas las cosas, y por quien nosotros también existimos. (1Co 8:5-6, énfasis añadido) Y también dijo: Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Fil. 2:9-11, énfasis añadido) Otros pasajes donde se llama Señor a Jesús son P.ej. Mt. 12:8, 22:43-44; Mc. 2:28; Lc. 2:11, 6:5, 24:34; Jn. 20:28; Hch. 2:34, 36; 9:1,5 11:16, 26:15; Rom. 1:3, 10:9; 1 Co. 1:9, 12:3, 5, 15:47; 2 Co. 1:3, 8:9; Ef. 4:5; 1 Te 4:15-17; 2 Te 3:3-5;1 Ti 6:14-15; Heb. 1:10, 7:14; Ap. 1:8,19:16) Nota aclaratoria. En ningún lugar en todo el Nuevo Testamento se encuentra el Tetragramatón YHWH. Usted notará que en el apéndice de la Traducción del Nuevo mundo (TNM) de los T.J. se menciona que en dicha traducción se restituye el nombre Divino 237 veces, y según ellos con respaldo de las diversas versiones hebreas. La realidad es que el único respaldo que tenemos son las más de 5,000 copias de los manuscritos del Nuevo Testamento y, de las cuales se realizaron las más de 100 traducciones que disponemos hoy en día. En ninguna de las 5,000 copias aparece el Tetragarama YHWH. Por otro lado la palabra griega Kurios (Señor) no es privativa de Dios pues es usada comúnmente para referirse a cualquier a personas con cierto grado de autoridad. Nótese sin embargo que 1 Cor 8:5-6 dice que aunque hay muchos señores, para nosotros sólo hay un Señor: Jesús. II) JESÚS ES LLAMADO DIOS a) Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. (Is 9:6) b) […] de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. (Rom 9:5, corchete añadido) c) En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. (Jn 1:1) d) Nadie ha visto jamás a Dios, el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él le hadado a conocer (Jn 1:18, Versión Biblia de las Américas) e) E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. (1 Ti 3:16) f) […] aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo (Ti 2:13, corchete añadido) g) Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! (Jn. 20:28) cf. Sal. 35:23 h) He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. (Mt 1:23) cf. Is 7:14. i) Lucho para que sean consolados sus corazones, y para que unidos en amor, alcancen todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios, que es Cristo. (Col 2:2, Versión Biblia Latinoamericana) j) Pero del Hijo dice: tu trono, Dios, por los siglos de los siglos. Cetro de equidad es el cetro de tu Reino. (Heb. 1:8) k) Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra. (2 p 1:1) L) Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna Nota: Una traducción integra y legítima, implica verter cada palabra, tal y como se escribió en los idiomas originales, respetando las reglas gramaticales, y no según la conveniencia de alguien, aún cuando el texto bíblico aparentemente contradiga otros textos. No le corresponde al traductor emitir juicios si lo que está traduciendo va a ser contradictorio o no, su trabajo es traducir. III) PASAJES BÍBLICOS EN DONDE EL TITULO ה ו יה (YHWH) APLICA A JESÚS a) La escalera de Dios Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. Y he aquí, YHWH estaba en lo alto de ella […] (Gn.28:12-13, énfasis añadido) Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás. Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí en adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre. (Jn.1:50-51, énfasis añadido) b) El nombre YHWH He aquí que vienen días, dice YHWH, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: YHWH, justicia nuestra. (Jer. 23:5-6, énfasis añadido) Este es uno de los pasajes más contundentes y claros pero de los menos conocidos en donde se demuestra que Jesús es el mismo YHWH del antiguo testamento. Claramente dice que YHWH levantará un renuevo justo (cf. Is.11:1, donde Jesús es llamado renuevo o vástago) que reinará como Rey (cf Dn. 2:44 donde se habla del reinado del Mesías) y que el nombre con el que le llamarán es YHWH, justicia nuestra. c) El fundador de la tierra Desde el principio tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás; y todos ellos como una vestidura se envejecerán; como un vestido los mudarás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán. (Salmo 102:25-27, énfasis añadido) [Más del Hijo dice]: Tú, Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permaneces. Todos ellos se envejecerán como una vestidura, como un vestido los envolverás, y serán mudados. Pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán. (Heb.1:10-12, corchete y énfasis añadido) El salmo hace referencia a YHWH pero el autor de los Hebreos toma literalmente la misma cita para referirse a Jesús. Pero no sólo es el hecho que el pasaje se refiera al Hijo, sino lo que ello implica: El Hijo es presentado como el Creador (no como un ayudante) y pone de manifiesto su eternidad, atributo que sólo corresponde a Dios (Véase. Creador y Eternidad). Es curioso que en Heb 1:10-12 (que se refiere a YHWH Dios) los T.J no sean consistentes en “restituir” el Tetragrama según sus propias reglas, y conservan la palabra Señor en su traducción. d) El ángel de Dios Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas, sí, Jehová, el Dios de las expresiones inspiradas de los profetas envió a su ángel para mostrar a esclavos las cosas que tienen que efectuarse dentro de poco. (Ap. 22:6, TNM, énfasis añadido) La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan (Ap. 1:1, énfasis añadido) Yo, Jesús, he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. (Ap. 22:16, énfasis añadido) En Apocalipsis 22:6 dice que fue Dios (Jehová, TNM) el que envió a su ángel, pero en los pasajes 1:1 y 22:16 dice que fue Jesús el que lo envió. ¿Contradicción? No. Jesús es Dios. e) La preparación del camino de YHWH Voz que clama en el desierto: Preparad camino a YHWH; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane, y se manifestará la gloria de YHWH, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de YHWH ha hablado. (Is. 40:3-5, énfasis añadido) Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas. Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado; los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados, y verá toda carne la salvación de Dios. (Lc. 3:4-6, énfasis añadido) Cf. Mt 3:3; Jn. 1:23. En Lucas 1:76 se dice que Juan el Bautista es el que preparará el camino del Señor (YHWH), sin embargo Juan en realidad preparó el camino de Jesús: Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino [de Jesús] delante de ti. Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas. (Mc 1:1-2, corchete y énfasis añadido) Cf. Mal 3:1 y Jn. 3:28 f) El tribunal de Dios Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua. Y se dirá de mí: Ciertamente en YHWH está la justicia y la fuerza; a él vendrán, y todos los que contra él se enardecen serán avergonzados. (Is. 45:23-24, énfasis añadido) Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. (Rom. 14:10-12, énfasis añadido) Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Fil. 2:10-11, énfasis añadido) Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. (2 Cor. 5:10, énfasis añadido) En Is. 45:23-25 se menciona implícitamente un “tribunal o corte” en donde ante YHWH se doblará toda rodilla y toda lengua jurará. Sin embargo el apóstol Pablo utiliza literalmente la misma cita bíblica para referirse al tribunal de Cristo, y además afirma que es ante el nombre de Jesús que se doblará toda rodilla y toda lengua confesará. g) Invocar el nombre de YHWH. En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de YHWH, para que le sirvan de común consentimiento. (Sof. 3:9, énfasis añadido) Y todo aquel que invocare el nombre de YHWH será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho YHWH, y entre el remanente al cual él habrá llamado. (Jl. 2:32, énfasis añadido) Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos, y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. (2 Ti 2:19, énfasis añadido) Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para todos los que lo invocan; ya que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo (Rom. 10:12-13, énfasis añadido) Respecto a Romanos 10:13, el Comité de Traducción de los T.J insiste en traducir la palabra Jehová en lugar de Señor (como aparece en el original griego). Es claro que el apóstol Pablo tanto en la epístola a Timoteo como a los Romanos cita Joel 2:32 (donde se usa el Nombre divino), pero ahora él utiliza el mismo pasaje para aplicarlo a la persona de Jesús, pues es de Jesús, y no de YHWH de quien el está hablando en todo el contexto. h) La profecía. En Zacarías 12:10, YHWH, da una profecía acerca de él: Pero sobre la casa de David y los habitantes de Jerusalén derramaré mi espíritu de gracia y de oración. Mirarán hacia mí, a quién traspasaron, y llorarán como se llora por el hijo unigénito y se afligirán por él como quien se aflige por el primogénito (énfasis añadido) Esta profecía claramente se cumplió en Jesús. Juan 19:33-37 dice: Pero cuando llegaron a Jesús (los soldados), como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. […] pues estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura “No será quebrado hueso suyo”. Y también otra Escritura dice “Mirarán al que traspasaron”. (Énfasis y paréntesis añadidos). Cf. Ap 1:7 IV) YHWH, EL ÚNICO DIOS YHWH, no hay nadie semejante a ti, ni hay Dios fuera de ti, según todas las cosas que hemos oído con nuestros oídos (1 Cr. 17:20, énfasis añadido) Vosotros sois mis testigos, dice YHWH |