Dios se revela a un ciego |
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Escrito por Leonel
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viernes, 11 de julio de 2008 |
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Hay un incidente narrado en el evangelio de Juan en el cual un hombre ciego de nacimiento es objeto de la misericordia de Dios, y para revelación de la persona del Señor Jesús.En la experiencia de este hombre ciego vemos como va descubriendo, en su experiencia con Jesús, los atributos de Su persona. La historia bíblica narra que al pasar Jesús con sus discípulos, vio a este hombre, ciego de nacimiento; Los discípulos no lograban entender cuál era la causa de que este hombre naciera ciego, si quiza fueron sus padres quienes pecaron. El Señor les declara que el pecado no fue la causa de la ceguera, sino que ese hombre iba a ser objeto de la misericordia de Dios a través de un milagro que señalaría la persona del Señor Jesús.El Señor Jesús les declara a sus discípulos que Él era la luz del mundo; mientras unta un poco de barro con Su saliva a los ojos obscurecidos del ciego y le manda que vaya a lavarse al estanque de Siloé (Esta palabra quiere decir Enviado): No esta demás hacer notar que al hombre le habra costado llegar hasta el estanque, pues aun estaba ciego, pero llega, se lava y las aguas del Enviado iluminan sus ojos, y regresa viendo. Entonces los que lo conocían, al percatarse del suceso le preguntan como fue hecho esto. Este hombre declara que “este hombre llamado Jesús” lo envió al Siloé (Enviado) y recibió la vista. Hasta el momento el ex-ciego, solo sabe que un hombre llamado Jesús fue quien realizó su sanidad. Pero vayamos un poco mas adelante en la historia de este ex-ciego y su progresiva revelación de la persona de Jesús. Es llevado ante los fariseos, estos le preguntan como había recibido la vista, el ex-ciego cuenta nuevamente su experiencia, y al preguntarle los fariseos sobre “qué dices tú del que te abrió los ojos?, el ex- ciego declara: ” Que es profeta” . Ahora, Jesús no era solo un hombre común sino un profeta, y no un profeta más, pues al compararlo los fariseos, diciendo que ellos reconocían a Moisés como profeta, pero a Jesús ni saben de donde es, el ex-ciego les responde con una lógica espiritual muy contundente; así dice: “Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego (refiriendose a él): Si este no viniera de Dios nada podrías hacer”. Al escuchar este argumento los fariseos lo expulsan de la sinagoga. Jesús al saber que había sido expulsado, le halla y le pregunta “Crees tú en el Hijo de Dios”. A este ex-ciego, este hombre que hasta una edad madura no veía, el Señor Jesús se le revela y le dice “Pues le has visto y el que habla contigo. Él es”
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