Puede Cambiar El Destino Del Hombre? |
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Escrito por Ana Henderson
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viernes, 23 de enero de 2009 |
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Se cree que el destino del hombre no puede cambiar jamás. Sin embargo,
pensemos en el siguiente ejemplo bíblico del destino de una mujer que Dios cambió. Rut era la madre de un hombre llamado Obed, padre de un hombre llamado Isaí, padre del Rey David (Rut 4:13-17). David es ancestro del Señor Jesús (Mateo 1:6-16). Por eso, se cuenta a Rut también como antepasado de Jesús (Mateo 1:5-6).
Por qué es tan importante que Rut fuera antepasado de Jesús? La respuesta está en que Rut era moabita. Nacidos a raíz del incesto (Génesis 19:36-37), los moabitas tenían prohibida la entrada a la congregación del pueblo escogido de Dios, los hijos de Israel (Deuteronomio 23:3). Observemos que es Dios quien determina cuándo nacemos, en qué tierra y nacionalidad (Hechos 17:26). A primera vista podría parecer que Rut, nacida como moabita, estaría destinada a estar excluida de la bendición de formar parte de Israel. Pero Dios cambió su destino porque ella había decidido aferrarse a él.
La suegra de Rut, Noemí, era israelita. Noemí había vivido un tiempo en la tierra de Moab, pero llegó el momento en que tenía que volver a Israel. No volvería sola, sin embargo. El corazón de Rut hacia Dios se nos revela en sus palabras a Noemí. No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. (Rut 1:16)
El pueblo de Noemí eran los isrealitas y su Dios era Jehová, Dios de Israel. Vemos el bello y vivo ejemplo de la adopción de un alma (Rut), en la Israel espiritual. Nacida en Moab, Rut estaba destinada a permanecer fuera del pacto del Señor. Pero aún así, formó parte de Israel, entró en el pacto del Señor e incluso en la congregación. Decidió darles la espalda a los ídolos de Moab y se volvió a servir al Dios de Israel. Espiritualmente, se convirtió en israelita y se la contó entre los ancestros del Señor Jesús! Está Israel (los judíos) y las "naciones" (gentiles y todas las demás). Todos los dioses de las naciones son ídolos (Salmo 96:5), pero el Señor es el Dios de Israel.
Editado por Diane Jandt de Heavenly Manna Ministries
RECURSO: Este artículo es un extracto de Saved By Destingy, Lost By Fate? [Salvado por el destino, perdido por destino?], un estudio bíblico detallado, dividido en secciones, que trata del rol del destino en relación con la salvación de la persona. El estudio pronto estará disponible (en inglés), en versión completa en: Heavenly Manna |
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Modificado el ( viernes, 23 de enero de 2009 )
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