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Respuesta a Alejandra Azcárate

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Hoy 05 de julio de 2012 noté cómo en las redes sociales y los medios de comunicación en general explotaron por un artículo publicado por la señorita Alejandra Azcárate sobre "las ventajas de ser gorda". Quise tomarme el trabajo de escribirle una respuesta desde el otro lado, el masculino, el de un esposo ofendido, para discutir una a una sus observaciones.

No escatimaré en objetar sobre su introducción en tanto ni me sorprenden ni me afectan sus aseveraciones sobre la "cultura" de la belleza en Colombia ni su estado físico actual. Por otra parte, retomaré sus siete puntos sobre las "ventajas" de una mujer gorda para condensar mi discrepancia.

1. No piensan a la hora de comer.      Al igual que las "flacuchentas", las mujeres que sufren de sobrepeso o que por simple estructura natalicia son gordas no desmeritan aquello que ingieren. Es más, las mujeres que desean mejorar tanto sus hábitos alimenticios como los de su de salud, se preocupan constantemente por los tipos de comida y las horas en las cuales comer. No imagino a la más insulsa de las mujeres pensar en una "bandeja paisa al desayuno" como "una realidad semanal". El hecho de que una persona sea de buen comer no disminuye su intelecto ni sentido común. Y ojo que dije persona, no mujer, ya que prefiero obviar que las damas en muchos (todos) los aspectos de la cotidianidad son más precavidas e inteligentemente hábiles que nosotros los hombres.

2. Cuando van a los almacenes...      Cómo se nota que la autora del artículo ni siquiera se toma el trabajo de hacer mercado. En los dos principales almacenes de cadena en la capital (de donde supongo la señorita Azcárate adquiere sus artículos de aseo, alimentos y productos varios del hogar) la ropa en tallas grandes se pone a disposición de los clientes en notables cantidades y me atrevería a decir que se vende como pan caliente. Y sí, las gorditas también tienen de donde escoger. Mencioné sólo estas cadenas, pero si se tomara el trabajo de indagar se daría cuenta que las tiendas por departamentos y muchas marcas de ropa distribuyen artículos talla XXL, XL, L y M. Y sí, la talla M existe señorita Azcárate. "¿Qué me queda? Eso me llevo" como puede ver no aplica.

3. Se sienten como unas princesas...      Éste es un cuchillo de doble filo. No se engañen. No sólo las mujeres gordas calan acá. Los hombres caballerosos ya no existen porque simplemente el 100% de las mujeres no son gordas. ¿Qué necesidad tengo de ceder una silla si no tendré "miedo a que se les (me) sienten encima"? Y, por su parte, las gorditas ya no tienen derecho a ir a un restaurante, subirse a un medio de transporte o recibir la sonrisa de un hombre porque todo repercutirá en una estigmatización y una relación directa con su peso. La personalidad nunca encantará a un hombre, sólo un "cuerpo liviano, ágil y elástico" será necesario. ¿Qué nos sugiere la autora del artículo? Que las mujeres esbeltas han renunciado a que las saluden con cortesía, les cedan una silla o se las ofrezcan en una cena, a que sus parejas arranquen el carro sin siquiera cerciorarse si brazos o piernas ya están adentro y, sobre todo, renuncian a su derecho de ser respetadas ya que a ellas sí las pueden morbosear sin rayar con la aberración.

4. Disfrutan a plenitud la amistad.      Por fin un punto en el que estamos de acuerdo. No precisamente por el hecho de que sí y sólo si eres gorda eres por inherencia una buena amiga y confidente, sino porque "el veneno del engaño", "el dolor de la traición" y "la envidia" al parecer provienen de las delgadas. La señorita Azcárate ilustra brillantemente este aspecto.

5. En el sexo se desinhiben con facilidad.      De entrada las discusiones acerca de la vida y preferencias sexuales de una persona son en extremo privadas. Cada ser humano verá si tiene o no relaciones sexuales y definirá su gusto, desagrado e intensidad con la que lo haga. Si seres del común como usted, señor lector, y yo no tenemos el mínimo derecho de hablar de la frecuencia o calidad de las relaciones sexuales del vecino, ¿una figura pública posee esa autoridad para hacerlo? "Siempre se entregan como si fuera la última vez, porque de hecho saben que podría serlo" es una afirmación que no merece más que una justificada repulsión. Buenas noticias para las mujeres esbeltas (vuelve y juega), ya que ellas tendrán la seguridad de que tener sexo hoy seguramente no será una última oportunidad de estar con un hombre, es más, podrán estar tranquilas de que no representan "un sofá abullonado". ¿Una escoba, tal vez?

6. La playa o el plan de piscina no las cohíbe.      Algo que se denota en estas líneas es que las mujeres acomplejadas son en muchos casos las flacas (tal cual lo permite entrever la señorita Azcárate), quienes se encuentran insatisfechas por su kilo de más, porque no pudieron lucir el bikini que querían o porque el bronceado no fue tres milímetros más delgado para poder lucirlo al volver de vacaciones y alardear sobre dónde estuvieron. Cada quien es libre de hacer lo que le plazca, de manera que las mujeres que se deseen "asolean(r) como un sapo boca abajo desparramadas" deben saber que las envidio con profunda honestidad, no por ser gordas o flacas sino por esa personalidad y entereza (y claro, por el simple hecho de tener el tiempo para salir de la fría ciudad);

y 7. No viven pendientes de los tratamientos.      Otro punto en el que estamos de acuerdo, con el que aprovecho para cerrar esta opinión. Si hay algo que me encanta de una mujer es que pueda vivir la vida sin restricciones. Éste fue un problema al inicio de mi relación de novios con la que hoy es mi esposa. La influencia de amigos, de ex-novios y de la sociedad misma la conducían a hacer ejercicio excesivo, estudiar y trabajar para acumular dinero y ahorrar cuanto peso fuera posible, y no comer más que lo necesario. Nada más placentero para mí como su pareja fue llevarla a comerse una buena hamburguesa, a verla dormir hasta las 10am un domingo o disfrutar de un viaje sin pensar en lo que se gastara o lo que dejara de hacer por ir y, sobre todo, a hacerla entender que no importaba si era "flacuchenta", acuerpada u obesa, que la compañía, la amistad, el amor y la incondicionalidad de mi parte la tendría siempre, en tanto lo que me encantaban eran sus pensamientos, su risa, sus comentarios sarcásticos sobre los políticos o los hinchas furibundos de un equipo (como yo), su franqueza y su manera de tomar al mundo por los cuernos.

Mi esposa tiene un buen empleo, grandes amigos, usa ropa de todos los colores (no sólo negra), baila, canta, sueña y piensa. Tiene a muchas personas que la amamos alrededor, puede ir de compras, subirse a un Transmilenio (y sentarse), desayuna Chocolisto y galletas (en lugar de cualquier plato típico de calorías desproporcionadas), es recatada y evita las manifestaciones físicas en público (de afecto y personales, como los escotes cazadores) y aborrece "salir de esqueleto, ombliguera o shorts".

Señorita Azcárate: Ella es gorda y muy hermosa y elegante. Yo, como su esposo y enamorado, me sentí en el deber de hacerla respetar frente a las increíbles afirmaciones en su artículo. Y ahora sí prometo con esto terminar. Las mujeres esbeltas también existen a causa de enfermedades como la bulimia o la anorexia (tal vez usted conozca algunas) y a diferencia de lo escrito en su opinión le aseguro que para ellas NO es mejor ser flacas. "No nos digamos mentiras..."


Carlos Martínez
Docente
@SeymourDieraMfc

En respuesta a:
http://www.alomujeres.com/actualidad-y-entretenimiento/columna-alejandra-azcarate
Personas que leyeron el artículo: 509
Comentarios (1)Add Comment
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escrito por andreacifuentes2001, 06 julio, 2012
Por la razón que sea escribir ese articulo es pura basura, con tantos problemas en nuestra sociedad de maltrato contra la mujer y abuso en general. Los colombianos no necesitan escritoras como Azcarate. Necesitamos mas escritores que nos ilustren sobre el respeto por la sociedad y la unión en un país con índices de violencia tan altos.
En una sociedad donde las mujeres son brutalmente violadas, quemadas con acido, etc etc etc No se necesita de artículos de pacotilla de abuso contra mujeres ni gordas ni flacas. Cuando todos empecemos a entender que el respeto por otros y hacer comunidad son los generadores de cambios y de conciencia entonces dejaran de existir este tipo de revistas y este tipo de columnistas o escritoras que llaman.
Los colombianos exigimos respeto por las mujeres y exigimos compromiso de transmitir a lectores mensajes positivos y educativos no destructivos.
Estas revistas de farándula sacan lo que mas les venda, ..El chisme, la ropa que se pusieron, quienes se ven flacas y quienes se ven gordas, quien anda de novio o mozo de quien o mujeres como mercancía en vestido de baño, eso vende bien. Aquí todos tenemos compromiso social, el que escribe, el que publica y el que contrata columnistas ineptos y el que lee.
Por el respeto a la mujer invito a no apoyar mas columnas o blogs de Azcarate. Si estas revista de farándula no puede ser de servicio y utilidad a la sociedad también invito a contemplar nuevas iniciativas con temas de interés para el publico en general y de contribución a la sociedad.
Andrea Phd

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busy
Última actualización el Jueves, 05 de Julio de 2012 20:42  


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