Inteligencia Emocional
Viernes, 03 de Abril de 2009 13:24
Luis A. Garcia Silva
La inteligencia emocional nos permite analizar la gran importancia de tomar conciencia de nuestras emociones, a comprender las de los demás, a manejar el trabajo bajo presión; así como a aumentar su actitud empática y social, con lo que lograremos un desarrollo pleno dentro de las organizaciones para fluir sanamente en todos los ambitos de la vida.
El término “inteligencia emocional” se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los ajenos, de motivarnos y de manejar bien las emociones, en nosotros mismos, en nuestras relaciones y en las diferentes situaciones que a diario vivimos. Según Daniel Goleman (autor del Libro Emotional Intelligence, publicado en 1995) estima que la inteligencia emocional se puede organizar en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y manejar las relaciones. Describe aptitudes y actitudes complementarias, pero distintas de la inteligencia académica (la adquirida con el estudio), las habilidades puramente cognitivas medidas por el C.I. Estos dos tipos de inteligencia expresan la actividad de diferentes partes del cerebro. El intelecto se basa únicamente en el funcionamiento de la neocorteza, las capas de la parte superior, evolucionadas en tiempos más recientes. Los centros emocionales están más abajo, en la subcorteza, más antigua; la inteligencia emocional involucra estos centros emocionales, trabajando de común acuerdo con los intelectuales. Empatía es la capacidad de darse cuenta de lo que sienten los demás (sin que nos lo digan). Sin la capacidad de darnos cuenta de nuestros propios sentimientos o impedir que se desborden jamás podremos llegar a “establecer contacto” con el estado de ánimo de otras personas y establecer un canal de comunicación adecuado y acorde a la situación existente. Cuando hablamos de autocontrol emocional, de ningún modo nos referimos a la negación o represión de nuestros verdaderos sentimientos . El autocontrol tampoco es “exceso de control”, es decir, la extinción de todo sentimiento espontáneo. Por el contrario, significa que tenemos la posibilidad de elegir como expresar nuestros sentimientos para encausarlos o aplicarlos en nuestro beneficio. Ser capaz de captar las “señales” emocionales, resulta indispensable en aquellas situaciones en que las personas tiene motivos para ocultar sus sentimientos. Debemos aprender a reconocer nuestras propias emociones así como las ajenas, y manejar constructivamente las emociones propias e influir positivamente en las relaciones interpersonales. Es de gran utilidad, en estos tiempos el conocer y reconocer nuestras propias emociones, así como también, el saber interpretar las de los demás, ser perceptivos y echar mano de este conocimiento para poder ser competitivos y tratar de contar con un equilibrio intelectual, emocional y corporal de tal manera de poder sacar provecho a esto ayudándonos a vivir de mejor manera y aprovechando las oportunidades que esta nos ofrece en cada momento.Luis Alberto García SilvaUTEC de CFEUnidad DeliciasCamargo, Chih.
